oye
son dos estrellas
quemando polvora y
huellas de casualidad
oye
lo que rompe
lo que mescla y
lo que falla
oye
la voz que entierro
entre algodón
y hierro
oye
la voz que encerro
la sala oscura
las palabras duras y
oye
la voz que mueve
leve y rara
mientras el tiempo
para
Nenhum comentário:
Postar um comentário